sábado, 4 de septiembre de 2010

Desierto Florido VI


Desde la entraña de la tierra
la semilla se aferra
en la piedra
con su raíz umbilical,
y en su útero de arena
se alimenta de la lluvia
de otoño,
para parirse
en búsqueda del cielo Atacameño.

4 comentarios:

Pescador dijo...

El Desierto Florido ha sido el mar que me ha subyugado en ese milagro de la naturaleza, en ella he navegado ultimamente......pronto volveré a las otras aguas, pero mientras tanto recalaré en esta playa hasta fines de Septiembre...Un abrazo florido y fraterno a todos los visitantes y amigos blogueros que llegan por esta caleta.

Alís dijo...

Esas semillas dan una auténtica lección de vida.

Disfruta de ese mar florido, porque eso hace que nos lo transmites con la fuerza con que lo haces.

Besos

lichazul dijo...

un cielo que mezquina sus lágrimas a veces por muchos años
pero cuando se derrama
asoman estos milagros que tu nos traes y nos pintas en tus letras

besitos de luz

Maria Coca dijo...

Qué afortunado eres!!! Me encantaría ver lo que tus ojos ven.

Besos poeta.