EXHAUTO, CANSADO, FRIO,
PERDIDO ENTRE EL
RETUMBAR DE LAS OLAS.
TUS MANOS CON CALOR DE TARDE
ME ABRIGARON
Y ME REGALONEASTE CON
SOMBRA Y PALABRAS.
TU VIENTRE ME COBIJO
CON ALMOHADAS,
EL SONIDO DE TU MAR CALMO
ME ARRULLO EN
LA SIESTA DE MEDIA TARDE
Y TUS PECHOS FUERON
LA TAZA DE TE HUMEANTE
AL DESAYUNO.
EN TU PLAYA ME QUEDE
COMO UN ARPEO AFERRADO
EN LA ARENA.