sábado, 10 de agosto de 2013

Casa


El tiempo le había gastado los dientes de vidrio y resecado su piel de adobes, solo se sostenía con su pensión de madera.



5 comentarios:

Pescador dijo...

Un fraternal abrazo a los visitantes que recorren este blog.

elisa lichazul dijo...

triste final para lo que cobijó tanta vida...


abrazos

Alís dijo...

Mientras se sostenga en pie, tiene esperanza de volver a ser lo que fue. O incluso mejor.

Un abrazo después de mucho tiempo

Susana Jiménez dijo...

El tiempo... de lo mas importante que tenemos, lo único real y lo único que no se detiene.
Hermosa imagen que nos muestra las huellas del tiempo.
Un gusto haber llegado hasta aquí.
saludos desde Colombia

Maria Coca dijo...

Qué maravilla de párrafo...