miércoles, 14 de febrero de 2007

Caracola

TU NOMBRE ME OLIÓ
A HEMBRA EN CELO
Y TUS OJOS ME SUPO
A REENCARNACIÓN DE HABERNOS
AMADO EN OTROS TIEMPOS.
ME DESPERTÉ DE MADRUGADA
DESDE TU VIENTRE
PARA VER TU MATERNIDAD,
PARA AMARTE CON MANOS FUERTES,
CON DOMINIO TERRITORIAL,
CON ESPACIOS ABIERTOS,
CON ABSOLUTISMOS,
CON LENGUAJE CORPORAL,
SIN CENSURAS.
TU PELO ME TOCÓ
CON AROMA A INCIENSO
Y TUS MANOS SE OYERON
A MADERO HÚMEDO
BUSCANDO CALOR.
TÚ ERAS ARENA
Y YO PASOS DESCALZOS
CUANDO TE ENCONTRÉ
RECLINADA EN EL QUIEBRE
DE UNA OLA
A ORILLAS DEL MAR,
PARA DESCUBRIR NUESTROS INSTINTOS,
PARA RECONOCERNOS
EN LA MULTITUD,
PARA LIBERARNOS DE LA
MEDIOCRIDAD.
TUS PECHOS SE SINTIERON
A REFUGIO CÁLIDO
Y TU PIEL ME ABRAZÓ
CON GUSTO A HIERBAS.
YO SOLO ERA LA IDEA
DE UN HOMBRE QUE TOCABA
EN UNA BANDA DE JAZZ
Y SABIA QUE
ESTABAS AHÍ.
TU VOZ DE CARACOLA
EROTIZÓ MI ALMA
Y TU MIRADA RELIGIOSA
ME ENSEÑÓ A
PRONUNCIAR
TU NOMBRE.

2 comentarios:

AmoniAko dijo...

HOLA UHM..INTERESANTE... ME GUSTA TUS POEMAS..SOLO Q NO TE VAYAS A HOGAR EN EL MAR DE TUS IMPETUS.

Luis Carlos dijo...

Visitando por aca también...

muchas olas en su blog, veo que le encanta el mar.

Yo tambien vivo cerca del mar aca en Colombia.

Saludes.

Ciul